¿Porqué todos los problemas de la sociedad los “resuelven” impidiendo la movilidad de Transmilenio? Para muchos bogotanos es común encontrar en las calles “marchas pacíficas” en los que se impide el flujo de los articulados de Transmilenio S.A, una de las empresas encargadas de la movilidad de los bogotanos con mayor flujo de pasajeros e ingresos diarios. Estas protestas, que inician siendo pacíficas, pero que luego de algunos minutos u horas se convierten en agresiones contra cualquiera que intente pasarlas, son hechas en su mayoría para mostrar inconformidad con diferentes temas que afectan a un grupo determinado de la sociedad.
Si bien es cierto que en un país como Colombia la respuesta a peticiones es complicada y demoran varios días, en muchas ocasiones las personas organizadoras de este tipo de movilizaciones no han realizado con anterioridad una solicitud formal ante las entidades correspondientes, sino que, por el contrario creen que la única forma de llamar la atención es paralizando las vías de Transmilenio.
Esto no quiere decir que no lo hagan, por el contrario, cuando algún grupo de personas detiene las operaciones normales de esta empresa de transportes, los coordinadores de la misma, la policía, los periodistas y cualquier otra entidad que de alguna u otra manera se vea perjudicada acuden al lugar para enterarse de la situación e intentar mediar con los afectados.
Hoy, 14 de septiembre de 2010 se presentó uno de estos bloqueos en la Avenida Ciudad de Cali, a las 6:00 pm. Quienes lideraban la iniciativa eran un grupo de hombres, dedicados al manejo de los denominados “bicitaxis” en el sector, los cuales reclamaban no tener un empleo formal y por tanto recibir pocos ingresos económicos, con los cuales no es posible satisfacer las necesidades básicas de un hogar: alimentación y servicios públicos.
Situaciones como ésta ya se habían presentado en el sector pero en horas de la mañana, lo cual generaba un gran despliegue de cubrimientos periodísticos, reuniones o encuentros entre las partes afectadas y los posibles solucionadores de la problemática, además de perjuicios a quienes se dirigían en ese momento a sus lugares de estudio o trabajo.
Para finalizar quisiera comentar que si bien el objetivo de este documento no es darle la razón a la entidad ni a los hombres que buscan mejores empleos, si quisiera plantear los siguientes interrogantes: ¿Será que intervenir en el correcto funcionamiento de Transmilenio es la única forma de obtener atención? O ¿será que la entidad les va a solucionar su problema, ofreciéndoles empleo a quienes lo necesitan? Por otra parte, ¿es culpa del ente que los hombres no tengan un empleo formal y bien remunerado?
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